El campo magnético de la Tierra, originado por los metales que se mueven en la roca fundida en el interior de la Tierra, es fácilmente detectable, pues es el que hace funcionar las brújulas.

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha confirmado esta semana la existencia de un segundo campo magnético que envuelve todo el planeta. Aunque ya fue detectado hace unos años, es la primera vez que se ha medido de forma detallada en toda la superficie de la Tierra a la vez, confirmando que afecta a todo el planeta.

El segundo campo magnético está originado por el movimiento de los iones que se disuelven en las aguas de los océanos, así como por la alineación de partículas incrustadas en la corteza terrestre. 

El hallazgo contribuirá a la lucha contra el cambio climático. Asimismo, permitirá tomar en cuenta las características magnéticas de la Tierra y, de este modo, crear un modelo más detallado de nuestro planeta.

La medición de este segundo campo magnético terrestre es la culminación de cuatro años de trabajo del proyecto SWARM. Tres satélites europeos especializados en investigar el magnetismo de la Tierra.