No es la conciencia del hombre la que Determina su ser, sino, por el contrario, El ser social es lo que determina su conciencia” (C. Marx: “Prólogo de la contribución a la crítica De la Economía Política”)

Juan Varela Reyes (*)

Presentación

La célebre Tesis 11 sobre Feuerbach de Marx plantea que no basta con interpretar la realidad y el mundo, sino que el propósito de la interpretación es transformarla. Sin embargo, la duda que queda es: ¿qué realidad y qué mundo es el que hay que transformar?, más aún, ¿cuál es el mundo que hay que comprender? Y ¿cómo comprenderlo?

Estos dilemas nos encaminan a preguntarnos por la vía, el método a ocupar para comprender e interpretar el mundo y su transformación. Pareciera ser, entonces, que nos vamos a ocupar de un problema metodológico y, si bien es cierto así es, también se nos plantea una situación que es a la vez política.

Esa doble dificultad es entonces, de un lado, la necesidad que tenemos de comprender e interpretar la realidad social y política y sus complejidades, de cómo es que presentamos y ordenamos ciertas categorías analíticas para situarlas en una totalidad determinada. De otro lado, se trata también de plantearnos la necesidad de su transformación radical. Ambas situaciones no van separado, no corren por carriles distintos. Al interpretar una determinada realidad ya estamos dando los primeros pasos para su transformación. No interpretamos algo por el mero gusto de la contemplación y del asombro, sino que analizamos e interpretamos para transformar lo que está mal, esa es la esencia de la actitud crítica.

La cuestión del método, entonces, no es un mero ejercicio que tiene que ver con formas determinadas de comprender e interpretar la realidad y sus complejidades, tiene que ver también con la búsqueda de caminos para apostar a la transformación radical de la sociedad y eso es fundamentalmente algo político.  

1.- Al plantearnos la cuestión del método nos referimos, básicamente, al camino, a la vía, para ir desde un determinado lugar, desde un determinado orden social, desde una determinada posición de clase, desde unas determinadas condiciones y relaciones sociales a otras situaciones que se imaginan y se constituyen como algo cualitativamente superior a lo existente.

2.- Dentro del Método dominante en las Ciencias Sociales se propone que ese camino va desde un sujeto (individual o colectivo) que es consciente de su situación hacia un objeto (pueblo, masa) que es inconsciente de su ser social. Plantearlo de ese modo, creemos, sólo permite repetir los mismos esquemas dominantes con los que se ha abordado el tema central, el del cambio social. Por tanto, una de las premisas es que debe construirse una relación nueva y distinta: de sujeto a sujeto, sujetos que reivindican en algún momento de su historia lo mismo, o sea, no se reivindica para otros lo que no se quiere para uno mismo.

3.- La cuestión del método no es tan sólo una cuestión de formas, de empleo de técnicas o de uso de determinados instrumentos, ni la mera especulación impuesta por arriba. Todo camino, todo método implica la consideración de determinados contenidos, es decir, una relación dialéctica entre teoría y práctica. Privilegiar sólo la cuestión práctica corremos el peligro del activismo para y por sí mismo y una ausencia de proyección histórica de la tarea emancipatoria. Si privilegiamos sólo la teoría el peligro es la mera acción burocrática de unos pocos por sobre la tarea colectiva de los muchos, con lo que se sigue reproduciendo el mismo esquema de dominación ideológica.

4.- Una relación entre forma y contenidos implica tener en cuenta y hacer conciencia sobre toda acción transformadora y su dimensión temporal, dicho de otra manera, la cuestión del método así planteada implica establecer el o los puntos de partida e imaginar conscientemente el o los puntos de llegada.

5.- Creemos que en la actual situación la cuestión del método debe hacernos avanzar hacia una visión del mundo radicalmente diferente y proponer soluciones alternativas a aquellas que nos proponen los sectores dominantes. Las alternativas de las que hablamos son algo que se debe empezar a construir teniendo como uno de sus requisitos básicos, como ya adelantábamos, no podemos reivindicar para otros lo que también nosotros queremos, aspiramos y necesitamos.

6.- El método implica una acción transformadora de y sobre las estructuras de poder y dominación y, si asumimos que las estructuras son creación humana, entonces, la acción transformadora implica un necesario cambio de actitudes y conductas, porque en definitiva, si el contenido de las estructuras son los seres humanos, hay que preparar el cambio de los seres humanos. Expresado de otra forma, si el sistema capitalista se funda en determinadas relaciones sociales, hay que avanzar en la transformación de esos fundamentos.

7.- Corrientemente hemos escuchado y, de alguna manera nos hemos hecho cargo de la siguiente afirmación: “pensar globalmente y actuar localmente” Y esa frase, acuñada como una suerte de certeza absoluta, ha permitido que otros, los dominantes, tomen en sus manos las decisiones centrales y fundamentales de nuestro devenir, con lo cual se ha establecido, en el plano de la acción social y política, una perversa división del trabajo. Desde la consideración del “método transformador” del que hablamos, debemos asumir que la construcción de nuestras alternativas sociales y políticas implica el necesario conocimiento y pensamiento de esas alternativas. Implica también que debemos pensar y actuar sobre los efectos y las causas de los problemas.

8.- El método transformador del que hablamos no es algo dado, es algo que hay que construir, es parte de la alternativa que vamos a construir. Un método, un camino, que permite ver lo complejo de la realidad, las contradicciones del capitalismo y las condiciones de posibilidad de la victoria.

9.- Se oye decir, frecuentemente, que el mundo y la sociedad cambiaron y no caben muchas dudas de que ha sido así. Sin embargo, nos urge pensar que es lo que ha cambiado y que es lo que se mantiene. Ese ejercicio es hoy una prioridad a fin de distinguir si los cambios tienen que ver con la esencia de los fenómenos y problemas sociales o son transformaciones en su apariencia. Esto porque a veces los cambios aparentes impiden ver los cambios esenciales.

10.- La cuestión del método debe de endilgarnos a una tarea importante y necesaria: la de dilucidar un dilema político e ideológico, que es la de teorizar sobre nuestras experiencias de construcción. Necesitamos de un conocimiento crítico para la marcha, precisamos de él y hay que construirlo al calor de nuestro que hacer, pero también hay que encontrar su verdadero sentido que no es otro que el tema de la conciencia.

Finalmente, la cuestión del método debe ser un camino, en las actuales circunstancias, para relacionar nuestra teoría con la práctica, pero sobre todo un camino para trabajar el tema de la conciencia, que siempre es conciencia de algo.

(*) Sociólogo, Magíster en Ciencias Sociales. Equipo de Investigación EN CAMINO