Paul Walder
 
Las pérdidas que han registrado este año los ahorros de los trabajadores en el sistema financiero local y mundial son una 
expresión más del sometimiento de los chilenos a las decisiones de las élites económicas y sus representantes políticos. Las reservas del trabajo, entregados por una ley que data de la dictadura al sector financiero a través de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), han sufrido el año que termina una de sus peores caídas, sólo superadas por la crisis de las subprimes de la década pasada. El Fondo A, que privilegia las inversiones en instrumentos de renta variable, expuestos a altos riesgos en el casino bursátil, marcaron un retroceso de casi un cinco por ciento desde enero a noviembre. Una estadística que aún no registra los hundimientos de diciembre, los más profundos para ese mes desde hace más de una década.