Jorge Gálvez Integrante del Frente Amplio y del MDP

En una emocionante toma de posición de la presidencia de Nicolás Maduro en la República Bolivariana de Venezuela, en el marco de asedio imperialista al país bolivariano, se transforma en un hito libertario ante la opresión y los planes golpistas de las oligarquías del continente.

Hoy en Venezuela se concentran muchos de los aspectos y características de la lucha por la independencia de los países latinoamericanos, la lucha de los venezolanos es el punto de gravedad de todas las contradicciones entre la Soberanía y el sometimiento imperialista.

El futuro de nuestros procesos de liberación, dependen del futuro éxito o derrota de la revolución bolivariana, ahí hoy también se resuelve nuestro destino.

La derrota de la revolución bolivariana provocaría un retroceso de todos los derechos sociales de cada uno de nuestros países, el saqueo absoluto de nuestros recursos naturales y economías nacionales, si esto ocurriera tardaríamos décadas en recomponer los movimientos emancipadores en el continente. En cambio la victoria y continuidad de la lucha de los revolucionarios y el pueblo de Venezuela, provocara un efecto de causa y efecto que desmoronará al modelo neoliberal en todos sus aspectos, económicos, social, político, cultural y abrirá un tiempo de una nueva oleada de revolucionaria en los años que vienen.

Juramento del Presidente Nicolás Maduro: “Juro a nombre del pueblo de Venezuela, juro por el legado de nuestros antepasados y el gran Cacique Guaicaipuro, juro por el Negro Primero y nuestros pueblo afrodescendientes, juro por el Libertador Simón Bolívar y los ejércitos libertadores de nuestra América, juro por el legado de nuestro amado comandante Hugo Chávez, juro por los niños y niñas de Venezuela y el futuro, no dar descanso a mi brazo ni reposo a mi alma y que cumpliré y hare cumplir todos los postulados y mandatos de la constitución de la República de Venezuela, para procurar defender la independencia y la integridad absoluta de la Patria, procurar llevar a la prosperidad social económica a nuestro pueblo y construir el Socialismo del siglo XXI como fue el mandato de nuestro comandante Chávez, lo juro por nuestra Patria, lo juro por nuestro pueblo, ciudadano presidente del Tribunal Supremo de Justicia, lo juro por dios todo poderoso y lo juro por mi vida, así lo cumpliré.”

Hasta ahora Venezuela ha logrado sortear las amenazas guerreristas del imperialismo y de las elites del capital financiero, pero no cabe duda que la ofensiva neofascista continuará y se profundizará, no solo contra Venezuela, sino contra cada gobierno y lucha popular, pues el aislamiento de la república bolivariana es parte necesaria de los planes del pentágono para hogar la economía de Venezuela.

Estamos en el desarrollo de una guerra irregular con muchos frentes abiertos, el escenario es todo el continente, la derrota del PT en Brasil del kirchnerismo en Argentina, la traición de Lenin Moreno, el intento de golpe de estado en Nicaragua, y la incipientes intentonas violentistas en Bolivia, son parte de un plan que involucra a gobiernos, corporaciones y multinacionales, prensa burguesa, liderazgos políticos conservadores y de los llamados “progresistas”, estamos en un escenario donde el modelo neoliberal a consumado todas sus posibilidades de detener la absoluta caída de la tasa de ganancias de los grandes capitalistas. En América Latina se desarrolla una lucha estratégica, donde tenemos una clase dominante unida y en acción y una clase explotada y oprimida sin entender la bitácora del pulso histórico de actual periodo, pero revertir esto es sólo cosa de tiempo, de muy poco tiempo.

Así como la derrota de la huelga de los mineros en Gran Bretaña bajo el mandato de Margaret Thatcher en la decada de los ochenta, significo la implantación del modelo neoliberal en todo el planeta, este hecho no fue percatado por las fuerzas políticos cuando ocurrían los hechos, pero el análisis histórico demostró posteriormente que ahí se jugó el destino de todos los pueblos, así hoy en Venezuela se juega también la continuidad del modelo no solo en este país, sino en el resto del mundo, vencerán esta vez “los mineros”.