Fuerte rechazo se produjo en diversos sectores del Frente Amplio por la decisión de diputados del propio FA de “aprobar las modificaciones” al TLC con Canadá, entre quienes aprobaron está la bancada completa de Revolución Democrática, el Partido Liberal y Partido Verde. Quienes se opusieron al tratado fueron  Gael Yeomans (IL), Gonzalo Winter (MA) Tomás Hirsch (PH), Pamela Jiles (PH), Florcita Motuda (PH), Diego Ibáñez (MA) y Gabriel Boric (MA).

Quienes han criticado públicamente esta increíble vuelta de chaqueta respecto a lo que se comprometió a cumplir de acuerdo al programa de Gobierno del Frente Amplio, fueron El Partido Igualdad y el Movimiento Democrático Popular MDP, a continuación la declaración de este último movimiento:

Posición del MDP frente a la división de las y loss diputados del Frente Amplio en la votación del TLC Chile/Canadá y al documento emitido por los compañeros/as de la Bancada parlamentaria de RD.

1.- Reiteramos la posición del Movimiento Democrático Popular (MDP-FA) enviada previamente a la mesa Nacional del Frente Amplio fundamentando las razones por las cuales propusimos a la Bancada parlamentaria del Frente Amplio votar en rechazo a la ampliación del Tratado de Libre Comercio entre Chile Canadá.

2.- En nuestra opinión y como tema previo, consideramos que la decisión del Frente Amplio acordada explícitamente en el Programa de Muchos de rechazar la aprobación de nuevos Tratados de Libre Comercio (TLC’s) mientras no se generen estudios de los impactos en nuestra matriz productiva y soberanía económica de los Tratados vigentes y que no hayan tenido participación ciudadana. El Acuerdo es aplicable a todas las ampliaciones y modificaciones de Tratados de Libre Comercio vigentes como es el caso en particular del Tratado Chile-Canadá. Tod@s l@s candidat@s del FA firmaron un compromiso con la compañera Beatriz Sánchez de defender el Programa y asumimos que eso valía ganando o perdiendo la presidencia.

3.- Argumentar que no se trata de un nuevo Tratado de Libre Comercio por haber sido suscrito hace 20 años, no resiste análisis y es erróneo. Los procedimientos para su modificación o readecuación deben ser aprobados por el Congreso y son los mismos si se trata de la negociación de un nuevo TLC o de la modificación de uno vigente cuando es enviada por el Ejecutivo al Parlamento. En ambos casos, se requiere de adecuaciones en el ámbito regulatorio y administrativo pues tienen impacto presupuestario y económico para el país. En consecuencia, en ambos casos (sean nuevos Tratados o complementarios) deben ser aprobados o rechazados (sin que se pueda modificar o intervenir el contenido negociado por los gobiernos) por las Comisiones de Hacienda y de Relaciones Exteriores de la Cámara, como procedimiento y requisito previo a la votación en el Pleno de la Cámara de Diputados.

4.- El argumento para su aceptación de que fue aprobado por los integrantes de las Comisiones de Hacienda y Relaciones Exteriores de la Cámara, no constituye un argumento sólido para votarlo favorablemente, pues tampoco en esas instancias se cumplió con ningún requisito de mínima transparencia e información y/o de participación de organizaciones sociales.

Tampoco fueron presentados previamente informes y/o estudios sobre sus impactos (elaborados por instituciones autónomas e independientes de quiénes negociaron el TLC).

Las indicaciones presentados por los representantes de la Cancillería ante las dos Comisiones sobre las cuales se hace referencia como argumento para aprobar el TLC son evidentemente sesgadas pues provienen de quién fue parte (y es juez desde el Ejecutivo) en la negociación y tramitación de los TLC y de sus ampliaciones. Se trata de informes que no son neutrales ni pueden ser objetivos pues representan una concepción ideológica y su consiguiente opinión “técnica” sobre el tema, la que es obviamente favorable a la suscripción y profundización de los Tratados de Libre Comercio suscritos por Chile.

5.- Las modificaciones al Tratado con Canadá incluían también el tema central que constituye a todo TLC, que son las facilidades y ventajas para el capital e inversión extranjera. En la modificación del Tratado, se incorporaron modificaciones al Régimen de Protección de las inversiones canadienses a través de la complementación de los artículos sobre Expropiación e Indemnización.

6.- Considerando que Canadá es el primer inversionista en el sector minero de Chile con el 67% de la inversión hacemos nuestra la postura de rechazo de Chile Mejor sin TLC ante este acuerdo pues “se relaciona directamente con la apropiación de la principal riqueza estratégica de Chile”.

Al respecto, cabe destacar la opinión del Movimiento por el Agua y los Territorios (integrante de Chile Mejor sin TLC) que señala que las inversiones mineras canadienses en nuestro país como son; Barrick Gold, Yamana Gold, Pan American Silver, están todas vinculadas en una serie de conflictos socio ambientales. Con la aprobación de las modificaciones del TLC con Canadá “se profundiza el modelo extractivista y se incentivan inversiones que vienen a ahondar en el exterminio de nuestros ecosistemas”.

7.- Sobre los principios regulatorios que se señala que la modificación al TLC incorporó, consideramos que no son sustanciales, ni modifican el fondo de los problemas estructurales que contiene el Tratado bilateral. Un ejemplo claro de ello, se encuentra en la incorporación a este tipo de Tratados de las llamadas Cláusulas de Género. En un análisis preliminar, podemos afirmar que el debate para incorporar la temática de Género en los Tratados de Libre Comercio no tiene nada de nuevo y es parte de algunos ya suscritos. Sin embargo, las cláusulas de Género en los Tratados de Libre Comercio (y en el TLC con Canadá en particular) no tienen efecto ninguno y son más bien retóricas, debido que no abordan de fondo las brechas de la discriminación de las mujeres. Abordar seriamente estas brechas en este tipo de Tratados es imposible, pues ello sería contradictorio con los principios y objetivos en que se edifican los TLC’s, los cuales tienen como características centrales: la desregulación del comercio y del mercado del trabajo, la protección de la Propiedad privada por sobre cualquier reglamentación y la facilitación de condiciones para el capital financiero y la inversión privada extranjera. Un ejemplo de aquello, son todas las barreras sociales y económicas que impiden el ingreso de la mujer al mercado del trabajo. Su abordaje concreto implicaría adoptar medidas de intervención del mercado del trabajo y de la economía del cuidado, lo que es enteramente contradictorio con los esquemas y concepción neoliberal en que se basa la normativa establecida en los Tratados de Libre Comercio vigentes en Chile.

8.- A pesar de la aprobación del TLC con Canadá, consideramos políticamente significativo que por primera vez (desde la post dictadura) mediante movilizaciones y pronunciamientos en rechazo al TPP11 y al TLC Chile-Uruguay y la materialización de un voto de rechazo por parte de un significativo grupo de diputad@s a la ampliación del TLC Chile- Canadá, se ha constituido un núcleo político y social compuesto por la Plataforma Chile Mejor Sin TLC, junto a partidos, organizaciones, movimientos y diputad@s del Frente Amplio, en oposición abierta a los TLC y a Tratados multilaterales como son el TPP y el TISA, poniendo en cuestionamiento la arquitectura neoliberal en que se basa la llamada apertura comercial de Chile en el ámbito internacional.

Esta mal llamada “política de Estado” para significar un falso consenso neoliberal, basado en la desregulación, la privatización y la apertura financiera y comercial indiscriminada, ha sido impulsada indistintamente y con la idéntica orientación por gobiernos de la Concertación – Nueva Mayoría y los de derecha con Chile Vamos en alianza con los grandes grupos empresariales y financieros.

Sin embargo, hoy surge una confluencia de fuerzas sociales y políticas que buscamos construir una alternativa a los TLC fuera del neoliberalismo para generar un desarrollo nacional alternativo y soberano con una nueva y diversificada matriz productiva y económica redistributiva que sea medio ambientalmente sustentable para un comercio justo y equitativo.

Mesa de Dirección Nacional

MDP -Frente Amplio